Detrás de un alambrado
electrocutado
por razones de derecho
internacional
se descubre
un animal oscuro
con ojos abiertos
blancos como la luna
una tragedia de cuerpo
calcinado por
la justicia de los vencedores
Los soldados
al bajarlo
molestos por el hedor
utilizan una pala
el fusil
y una bolsa
para desaparecerlo
Justo antes
de echarlo al contenedor
se percinan
miran al cielo
y confiesan resignados:
"Que Dios te dé esos papeles"
ff.cc.
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